Leer solo si te gusta la primavera (tanto o más que a mí) o si eres alérgico o asmático. El resto: fus, fus.

¡Bienvenida primavera! Te llevo esperando desde el año pasado. Mis amigos alérgicos no se si pensarán lo mismo…

¡Por fin ha llegado la primavera! Durante todo el año espero esta estación como “agua de mayo”, (hay que ver como hilo). Me paso el invierno como una cebolla, calcetín encima de calcetín y con camisetas térmicas como segunda piel. Y nada. Sigo siendo Frozen. Mi hipotálamo y su termostato parece que está escacharrado. Cuando los vendan por Amazon me compraré uno nuevo, hasta ahora pasaré frio como si viviera en Invernalia.

Después de este lloriqueo, mientras me pongo una sudadera, vamos a hablar de las maravilla de la primavera. ¡Oh, primavera, qué feliz me haces! Con tus lluvias interminables, tu cambios bruscos de temperatura y la alergia que produces.

La floración de las flores puede ser una maravilla, para mí lo es, o un infierno si tienes alergia al polen. El tiempo loco de la primavera tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Por un parte, el polen inunda tu vida y por el otro, las lluvias se lo llevan. No hay estación perfecta.

Hablemos de la alergia: te pica todo. Te lloran los ojos, te pica la nariz, se te cae la vela y te pica hasta el paladar. Estás para hacerte una foto y publicarla en redes sociales. Eso deberíamos hacer todos. Basta ya de postureo, en las redes sociales nadie habla de lo que de verdad importa: los antihistamínicos me salvan la vida a la vez que me duermen, ando paseando el clínex allá donde voy, tengo los ojos como huevos… Verdades como puños, ¿o no?

¿No te da la sensación que cada vez más gente tiene alergia? Decía una farmacéutica mayor que yo que antes nadie tenía alergia, que esto era una enfermedad de gente moderna. Algo de razón la señora tenía. Estamos expuestos a tantos alérgenos que nuestro cuerpo se vuelve loco. La contaminación atmosférica empeora todos estos procesos. Las sustancias tóxicas que inhalamos alteran nuestro sistema inmune y lo predisponen a estar en fase defensiva continuamente.

Por culpa de la contaminación de las ciudades el aire que inhalamos es de una calidad pésima. Si inhalas algo de oxígeno, siéntete afortunado. Las ciudades más grandes se llevan la palma. Si seguimos utilizando el coche hasta para ir a comprar el pan, señores, vamos a enfermar todos. No va a haber antihistamínicos en el mundo para tanto alérgico.

La mezcla de contaminación, polen y ausencia de lluvia es un coctel molotov a punto de explotar en nuestros pulmones. Este aire tóxico que nos envuelve es un factor que empeora los procesos asmáticos. En la farmacia me di cuenta que hay quien confundía la alergia con asma. Allá vamos.

El asma es un proceso crónico que hace que te cueste respirar porque se te inflaman y en consecuencia se te cierran las vías respiratorias. Los asmáticos sufren silbidos al respirar, presión en el pecho, dificultad para respirar y tos. Tienen sus épocas buenas y sus épocas malas, pero siempre tienen que tener sus inhaladores a mano.

Los desencadenantes de ambas enfermedades suelen coincidir. Los ácaros del polvo, el pelaje de animales, el polen de árboles, pastos y flores, los irritantes como el humo de cigarrillo y la contaminación del aire.

La diferencia principal entre alergia y asma es su cronicidad. Las alergias van y vienen, puedes tener alergia la primera vez a los 40 años y no sufrirla nunca más. Tampoco son hereditarias. Así es de complejo el cuerpo humano.

Sin embargo, el asma es un proceso crónico (para toda la vida) que se suele diagnosticar en la infancia. El asma puede tener componente genético, es normal que haya hermanos asmáticos.

Si la solución a la alergia es un simple antihistamínico, el tratamiento del asma es mucho más complejo. Dicho tratamiento combina corticoides, en todas sus formas y colores, para disminuir la inflamación de las vías respiratorias y antiasmáticos para relajar los músculos del pulmón y que fluya mejor el aire.

Es hora de dar paso, al inigualable y archiconocido Ventolin(se oye una ovación). El Ventolin es como el omeprazol. Un básico en según que casas.

Las casas de fumadores suelen estar abonadas al Ventolin. No es que los fumadores sean asmáticos, es que al no poder respirar por la negritud de sus pulmones necesitan un chute de oxígeno. Realmente lo que necesitan y con urgencia es dejar de fumar.

El Ventolin al relajar el musculo del pulmón hace que el aire llegue mejor a los pulmones. No es oxígeno en pequeñas dosis, como he llegado a oír en la farmacia.

Tampoco se puede abusar de él, aunque seas asmático. Este inhalador es un medicamento de “rescate”, para cuando te da el ataque de asma. Si necesitas utilizarlo muy a menudo es porque no tendrás la medicación bien ajustada.

[Hago un breve recordatorio: el Ventolin necesita receta médica, que parece que a algunos se os olvida.]

Queridos asmáticos y alérgicos del mundo os deseo una primavera de lo más llevadera. Yo, por mi parte, a partir del 40 de mayo dejaré de ser una cebolla para convertirme en una florecilla.

Y tu, ¿eres asmático, alérgico o amante de la primavera?

firma paloma sastron toledo

Fuentes:

https://www.nhlbi.nih.gov/health-topics/asma

https://www.aemps.gob.es/cima/pdfs/es/ft/53010/FT_53010.pdf

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